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Historiador revela que el Ekeko nació en Puno y Bolivia solo recreó la imagen actual de mítica figura

El historiador juliaqueño René Calcín Anco reveló que el Ekeko es una figura de origen altiplánico peruano, creada en la región de Puno, y que Bolivia solo recreó esta tradición siglos después sin que ello le confiera autoría sobre su creación ni derechos patrimoniales.

ORIGEN DISPUTADO
La polémica es antigua pero persiste. El cronista colonial Felipe Guamán Poma de Ayala describió al Ekeko como un personaje de la élite inca, vinculado al mes de mayo y a los pueblos puquina y colla, todos asentados en el territorio que hoy corresponde a Puno.

los documentos coloniales son claros en señalar a Puno como el territorio de origen. “Las crónicas, los documentos coloniales son clarísimos”, afirmó el historiador, quien exige que cada elemento cultural se ubique en su contexto histórico real.

El profesor Hugo Apaza Quispe coincide con esa postura. Según su investigación, el Ekeko habría surgido en el altiplano peruano-boliviano aproximadamente en el siglo IX d.C., durante el apogeo de la cultura Tiahuanaco, y su prestigio creció entre las sociedades aimaras.

RECREACIÓN BOLIVIANA
El punto de quiebre llegó tras la rebelión de Túpac Amaru y Túpac Catari. Bolivia reinterpretó al Ekeko como un personaje de tez blanca, contextura gruesa y rostro sonriente, una imagen distinta a la figura original que habitó el altiplano puneño durante siglos.

Calcín Anco advirtió que Bolivia realizó campañas para adjudicarse danzas y símbolos del altiplano peruano. El historiador precisó que recrear no equivale a crear, y que la diferencia entre ambos actos tiene implicancias patrimoniales concretas para el Perú.

Apaza Quispe refuerza ese argumento con la descripción física actual del Ekeko: un enano mágico con vientre abultado, boca abierta, bigotes cortos y chaqueta que no logra cerrarse. Esa imagen corresponde a la reinterpretación posterior, no a la figura prehispánica original.

RAÍCES PUNEÑAS
La feria de miniaturas de Juliaca tiene evidencia documental desde 1924. Una crónica periodística de ese año da cuenta de la celebración al pie del Cerrito Santa Cruz, lo que demuestra que esta tradición antecede por décadas a cualquier reclamo externo sobre su origen.

La festividad forma parte del ciclo de mayo en la zona norte de Puno. Solo en provincias
como Huancané, Lampa, Juliaca y la propia capital regional se celebra en esa fecha, lo que la convierte en una costumbre de área nuclear altiplánica con raíces prehispánicas claras.

El antecedente más remoto es la fiesta inca de la Imoray, o Imoray Rayo, una gran celebración de la cosecha y la productividad. La colonia la transformó en la fiesta de la Cruz y le fijó fecha propia:
el 3 de mayo, fundiendo dos tradiciones en un mismo escenario.

FERIA ANCESTRAL
La palabra “alasita” proviene del aimara y significa cómprame. En la feria, los devotos adquieren miniaturas de casas, vehículos, títulos y dinero con la esperanza de que esos objetos se materialicen en los meses siguientes, tras el ritual de la sahumada y la ch’allada.

El ritual del Ekeko también forma parte de esa dinámica. Sus devotos encienden su cigarrillo, le ofrecen coca, alcohol o vino, y lo rodean con serpentinas. Pocos hogares juliaqueños carecen de esta estatuilla, que no supera los 25 centímetros de altura.

Sin embargo, Apaza Quispe advierte que la autenticidad de la feria enfrenta una amenaza silenciosa: la mayoría de los productos de artesanía que se exhiben provienen de Bolivia, lo que
desplaza a los artesanos locales y erosiona la identidad cultural de la celebración.

PATRIMONIO URGENTE

La danza de los morenos, cultivada en Juliaca desde la primera danza de los morenos,
cultivada en Juliaca década del siglo XX y dirigida por Miguel Ortiz, integra ese mismo patrimonio cultural en disputa.

Calcín Anco subrayó que Bolivia recrea costumbres peruanas, pero eso no le otorga derechos sobre su origen. Los especialistas demandan al Estado peruano que proteja y documente este lega
do. El Ekeko, el Cerrito Santa Cruz y la feria de miniaturas son, según ambos investigadores, patrimonio del altiplano puneño, no de otro país.

FERIA DE LAS ALASITAS
La organización de la feria de las alasitas en este 2026 recae en la municipalidad provincial de San Román, donde más de 3 mil comerciantes expenderán productos en miniatura, en los cerros Santa Cruz y Huaynarroque, donde más de 80 mil asistentes visitarán dicha feria.

NOTA: El Ekeko surgió en el altiplano peruano en el siglo IX d.C. y Bolivia lo reinterpretó con tez
blanca y contextura gruesa, solo tras la rebelión de Túpac Amaru y Túpac Catari, por lo cual los historiadores puneños consideran que esta tradición y cultura, en la actualidad, es parte de la
cosmovisión andina.

Redacción: Reynaldo Puma

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